Especial para GUATINí
Aquel fenómeno literario
llamado
JOSE ÁNGEL BUESA.
(EN EL CENTENARIO DE SU NATALICIO). (pARTE ii)
eRNESTO r. DEL VALLE

Ah, que me sobreviva un poema,
o siquiera una estrofa,
o un verso solamente,
Señor, un solo verso...
J.A. Buesa.
Hoy quiero mostrarle la faceta desconocida de José Ángel, Buesa. En el artículo anterior, hemos leído los poemas de factura amorosa, por medio de la cual este autor cubano nacido en Cruces, Cienfuegos el 2 de Setiembre de 1910 conquistó gran parte de su triunfo y fama. Pero este autor, no es reconocido por otros poemas en los que pone en evidencia sus inquietudes humanas y solidarias. La maquinaria mercantil que promovió su obra, dejó a un lado estos poemas del autor y enfatizó los de perfil romanticoide, de fácil y repetitiva hechura, no obstante, estos poemas a los que hago alusión, llevan en esencia ese porte que todo poeta necesita exponer, que necesita mostrar por su propio temperamento.
Lean esta muestra:

Gota del mar donde en naufragio lento
se hunde el navío negro de una pena;
gota que, rebosando, nubla y llena
los ojos olvidados del contento.
Grito hecho perla por el desaliento
de saber que si llega a un alma ajena,
ésta, sin escucharlo, le condena
por vergonzoso heraldo del tormento.
Piedad para esa gota, que es cual llama
de la que el corazón se desahoga
cual desahoga espinas una rama.
Piedad para la lágrima que azoga
el dolor, pues si así no se derrama,
el alma, en esa lágrima se ahoga.
Este soneto habla de la esencia interior del hombre, ese enfrentamiento con la lágrima que surge ante la pena, el dolor y, por el que pide…
Piedad para esa gota, que es cual llama
de la que el corazón se desahoga…
ÓRBITA
Allí estaba el Silencio, de rodillas
en un rincón de la luz. ¿Oraba? Un gesto
le floreció las manos transparentes.
en sus ojos —dos círculos de ausencia—,
se irisaba un perfume. Y en sus labios
inmóviles —dos pétalos de sombra—,
se ensortijaba un eco de rocío...

¿No es realmente aquí, donde está el poeta? Sin menguar el aparatoso andamiaje construido a partir de sus poemas de amor y por el cual fue reconocido como “el poeta enamorado”, sin deslindar la belleza de muchos de sus poemas de amor en los que fraguó su existencia autoral. Pero, veamos este fragmento y relámense el alma con su lectura.
inmóviles —dos pétalos de sombra—,
se ensortijaba un eco de rocío...
Es innegable la capacidad de Buesa, en trascender con su palabra esa necesidad de expresarse para su público, quizás estos poemas, no tan notoriamente promocionados como Poema del renunciamiento, o quizás Poema nocturno, Carta a usted, Poema de la culpa o Tu collar de perlas… como tantos y tantos otros que fueron aprendidos de memoria por los lectores de su época, tienen en esencia la belleza del desprendimiento humano y las inquietudes del hombre común.
En los siguientes y últimos textos, Buesa nos muestra la ilusión humana de contactar con las estrellas. Aquí se le ve, -en El arquero- como en todos sus poemas, cierta frustración, cierta tristeza por no alcanzar un sueño, cualquiera, no importa.

I
Arquero de la noche, con un gesto arrogante,
alcé el arco en la sombra y apunté a las estrellas.
Arquero de la noche, mi pulso estaba firme,
y en mi carcaj había solamente una flecha.
II
Y vigorosamente lancé mi flecha al viento,
y hubo un largo zumbido sobre la cuerda tensa.
Lancé mi única flecha —la flecha de mi ensueño—
y me crucé de brazos bajo la noche negra.
III
El arco envejecido se me pudre en las manos,
pero yo sigo —arquero de la noche— en mi espera.
Lancé mí única flecha, y se perdió en la sombra.
Y nunca he de saber si llegó a las estrellas.
Y en Árbol viejo, su vejez fue una agonía como la de un tronco de árbol, ya sin ramas, sin frutos y sin nidos pero su obra está ahí, para alentarnos a amar, a sufrir y quizás a acariciar sueños inconquistables.
Buen árbol que perdiste bruscamente los dones
de la flor y del fruto, bajo la racha fría:
tu pesadumbre austera se parece a la mía,
y así, como tus hojas, volarán mis canciones.
Pero, tarde o temprano, vendrá la primavera,
y, al rejuvenecerse tu tronco envejecido,
tendrás la flor y el fruto, y el follaje, y el nido...
Y yo, en cambio, no tengo tu esperanza siquiera.
Cien veces me ofreciste tu sombra en el verano;
cien veces tu perfume fue a visitar mi casa,
buen árbol que floreces mientras la vida pasa,
acaso porque ignoras que nunca pasa en vano.
Mi niñez te recuerda casi como un amigo,
aunque ya se agrietaba tu ancianidad de abuelo.
Y hoy, al ver cómo creces todavía hacia el cielo,
ni aun me queda el consuelo de envejecer contigo.
Pues, aunque nos agobian idénticos otoños,
sobre tus hojas secas crecen hojas lozanas,
y así, algún día, el viento despeinará mis canas,
trayéndome el perfume de tus nuevos retoños...
Cuando leamos a José Ángel Buesa, tengamos presente, primero: fue un artífice del verso, que supo amoldar su obra a una clase de lectores los cuales, gracias a él conocieron la poesía de Bequer, de Neruda, de Cesar Vallejo. Lectores que aprendieron de memoria sus poemas para decirlos a sus enamoradas de turno. Segundo: que Buesa fue un “franco tirador” literario, hizo de su obra una empresa y de su empresa el Monopolio del Amor.
FIN


(Reside en Glendora, California EUA)
RIESGO
Existe riesgo en el amor que ignora
la probabilidad del desencanto;
amor que espera, se aventura al llanto,
y el que intenta, tal vez al fin deplora.
No sirve la cautela, no aminora
las posibilidades del quebranto;
amor garantizado a cal y canto
es quimera de mente soñadora.
¿Renunciaremos al amor que llama
por temor al naufragio que proclama
la sensatez, o la inseguridad?
Atrévete al amor a cada paso,
porque en la vida no hay mayor fracaso
que el de quien no se arriesga de verdad.
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PATRICIA COLLAZOS – BASCOPÉ (Bolivia)
EL INKA
Veo en el Titikaka
un horizonte de colores de wiphala
cerca de ti, la tierra seca
y una lejana melodía
de Ñustas en las olas.
Tu mano, Inka bendito, es un tallo infinito
todavía deseo verte saludando a los indios.
De pronto.
una gota me cae en la frente
y me recuerda a la Isla de sol;
Allí estás, Inka, comienzas a llenarte
de arena en tu dulce cuna.

MANUEL MOSQUERA (Perú)
CÓMO HARÉ PARA NO SOÑARTE
De tanto amarte
Dejé mi alma en las puertas del cielo
Colgué mis papiros en las sombras
De antiguos árboles
Hoy la melancolía
Día a día acompaña mis pasos perdidos
En el laberinto de las calles penitentes
Que repiten sin cesar tu nombre
Yo soy el hombre
Que encontró los luceros
En tu voz adolorida/En tu romántica militancia
Y batallé a tu lado contra la noche desquiciada
Y me llené de ti/Y tus lágrimas tocaron
Cada uno de mis equinoccios adoloridos
Y me hiciste vivir en tus quebrantos
De tanto amarte
Ya no sé vivir sin ti
Y si te vuelves silencio
Dime mujer
Cómo haré para no soñarte
Cómo haré para no recordarte
Cómo haré para que seas sólo un rocío
En mi pasado
A dónde iré a buscar nuevos caminos
Qué manos Qué corazón Qué ilusiones
Qué nuevas batallas buscaré
Cómo haré para no llorarte
Cómo haré para que la tristeza
Como mala yerba no inundé mi corazón
Cómo haré para olvidarte
Cómo haré para aplacar este dolor que me consume
Cómo haré para no sentir Que sin ti vivo muriendo
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MARÍA DEL PILAR CASAS (Colombia)
Reside en Miami.
Sueño
Gota dulce que baña mi alma
de ilusiones y pasos firmes sin mancha.
Envuelve el corazón en miel y vida
baña la ilusión en cantos
de inocencia y risa.
Remanso tierno,
se confunde y a veces calla.
Se pierde,
entre aromas de gardenias,
y un leve viento roza, besa,
eleva como brisa mañanera,
su angelical silueta de hada pasajera.
Presencia intacta del universo mismo
que engalana y encanta lo lisonjero,
sume mi ser en paz y calma,
para cerrar mis ojos
en dicha y esperanza.

Editor de la Revista Literaria GUATINí
Reside en Miami.
Recientemente obtuvo el Premio de Cuentos Cortos auspiciado por la Editora VOCES DE HOY.
OTROS OBJETOS FAMILIARES
Pequeños objetos me convocan al recuerdo.
Me halan del cabello y a empujones
me hacen replegar a otras instancias.
La corbata, por ejemplo, la que me quitaste
con tus dientes femeninos de leves mordeduras.
Este cinto y estas medias que yacen colgados
como suicidas en la sombra.
El pequeño peine con el que tantas veces
desricé los bellos rebeldes de algún pubis.
La ingrata postal de despedida
en la que dos palomas, dibujadas
sobre vuelan un cielo abrillantado
hasta el delirio, hoy manchado
por gotas de café y el tiempo.
Descuento de la lista aquellas páginas
donde unos versos hablaban de paz, amor
y juramentos tan triviales que jamás cumplí.

EL GRABADO
En agua-fuerte se reproduce en mi
la imagen que más quiero,
me puncé el corazón
quitándome corazas de metal
entintando mis manos en la sombra
decorando postales
que no fueron de Rubens, ni Durero,
eran de blanco y negro,
de luces y de sombras
en acidez de ruinas y caprichos,
de conflictos y glorias puntiagudas.
La gloria de tenerte y que me tengas.
El dolor de no verte.
La alegría en el puente del Encuentro.
La victoria de un día.
La copia del recuerdo eternamente...

LUCIO (Camagüey, CUBA)
Reside en Miami.
Poeta de una profunda identidad con los problemas sociales. Sus versos de amor desbordan el cause de los sueños en una realidad sin esquemas ni apasionamiento.
POEMAS URBANOS
(Fragmento Nro. 8)
Si Dante resucita podrá actualizarse
en el mundo moderno con sus sueños antiguos,
en las desacreditadas tarjetas de créditos,
las engañosas cuentas bancarias,
el precio de la vida, lo caro que es morirse,
el dinero lavado en la mano de los nuevos Pilatos,
el estrés y la angustia, la locura, el suicidio,
el robo a mano suelta por corruptos políticos
y siniestras políticas, los clubes de vampiros,
la prostitución, las drogas infantiles,
el alegre disparo y los desamparados
cotidianamente velándose a sí mismos
aquí, en la Ciudad del Sol, en Miami,
en la Camillus House.
VIVIANNE ALEGRET (Cuba)
Reside en Miami
ELEGÍA A LA MARIPOSA
Vuelan y vuelan hoy sobre la rosa
con esa transparencia cristalina
que la resalta para ser más fina
que la palabra escrita en cualquier prosa.
¿A quién escribo? A la mariposa,
esa que canturrea mis cristales,
esa que de colores hay millares,
cuando surgen del mágico misterio
de una trasformación de impacto serio
que el Universo envía por señales.
!Hay mariposa de mis ventanales!
que me llegas en carta de correo
déjame disfrutarte cuando veo
que llegas en email y hasta en postales.
Traes mensajes tan angelicales
tan consecuentes y tan colocados
que vuelas sobre mi por todos lados
haciendo que te busque melodía
para tus alas que con alegría
impactan mis sentidos más amados.

VARIEDADES
l
No creo en eso
de vivir bien
o en aquello
de los que viven mal
A lo más y sólo a veces
creo en vivir
ll
Abandoné a Neruda
y a su maldito instante
de romance
para sumergirme y nadar
en mi mar de dudas
FRANS GRIS (Chile)
Ejerce su profundo compromiso social desde el periodismo y desde su poesía.
ALGUNAS VECES EN LA NIEBLA
Algunas veces
los oscuros trenes del Sur
(con ojos de toro en brama)
desvelan a estaciones recostadas
al borde de la noche
Algunas veces
al paso de los trenes
un golpe de luz abre una herida en la calzada
y se adivinan por la calle pasos y largos aullidos
escarban en la niebla agobiada por el paso de los trenes
Algunas veces
goterones de luz vislumbran
techos dormidos en agosto
Algunas veces
hay luces fugaces cruzando el pueblo
sombras furtivas atraviesan la plaza
y los ramajes son fantasmas deshilados
Algunas veces
en la niebla
no soy más que destellos de linternas
y huyo de mi mismo
(y del pueblo)
en la estela roja del vagón de cola

DAGMARIS CALDERON (Cuba)
Reside en Chile.
Damaris Calderón Campos. Nació en La Habana, Cuba (1967). Es Poeta, narradora y filóloga, licenciada por la Universidad de La Habana. Egresada de magíster en lenguas y Culturas clásicas por la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, (UMCE), Santiago de Chile, Chile.
Hai - Ku
La delicadeza
del hai-ku
es
la delicadeza
de las huellas
de las patas de las garzas.
Cuando se tratan
de atrapar las palabras del hai-ku
como las garzas ya han alzado vuelo
.
ANTONIO LOZANO RASPAL

Móstoles (Madrid) ESPAÑA
EL VERANO SE VA
Ya lo sé, lo esperaba
desde el comienzoque este día llegara
de un modo cierto.
Ya las nubes ocupan
el cielo inmenso
y los cambios afectan
algo a los cuerpos.
Me temía llegara
ese otro tiempo
que le quita al Verano
su propio puesto
y con todo se queda,
con lluvia, vientos
y las luces amenguan
y duran menos.
Días cortos y fríos
con él tendremos,
todavía no nombro
al tal sujeto
que vendrá a anunciar
los aires gélidos
que nos traerá más tarde
el crudo Invierno.
Ya conté que mi pena
no está en el tiempo,
sino cómo él influye
descomponiendo
mis días y mis horas
que ahora mantengo
de libertad y disfrute
de mejor tiempo.
Me siento como árbol
que algo pierdo,
mis hojas ondeando
al aire inquieto
que acaba por lanzarlas
al duro suelo
y forma bella alfombra….
¡Ahí queda eso…!
BIRMANIA PÉREZ RUÍZ.
(Las Mercedes, Estado Guárico, Venezuela.)
Actualmente, asesora en materia de Derecho Penal.
LA ESTRELLA Y EL LUCERO
El viento con su rumor
Que va gritando: Que quiero…
Encontrarme algún lucero,
Para que hablemos de amor.
La estrella con estupor,
Le preguntaba al lucero
¿Cómo tú sabes qué quiero?
Toda llena de rubor.
A lo que el lucero increpado,
Contestó tímidamente:
De ti estoy enamorado…
Y tú eres indiferente,
Me haces sentir apagado
Cuando te veo sonriente.

Manuel García-Cartagena (Santo Domingo, 1961)
Brilla, estrella de la hoja,
gánate esta noche peluda de gritos
sentada en mí como una visión,
púdreme el deseo.
Brilla y llévame de vuelta
al país de pensar la cárcel rota,
la tarde sin ventanas y la fiel amante.
Brilla y ruge loca de dominios,
verde en disparates y aviones miopes:
como una viuda alegre,
brilla más en tu tristeza.
Destruye la unidad y vive sola,
triúnfate en la muerte del poema vivido.

Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931, dos años antes que llegara a Argentina de visita.
"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí.
‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoievski, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser:
‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

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