
Griego, nacido el 29 de marzo de 1943, cuyo verdadero nombre es Evangelos Odyssey Papathanassiou; empezó a tocar el piano a la temprana edad de 4 años y ya a los 6 hacía sus primeras composiciones. Participó en un grupo denominado Aphrodite's Child, que se disolvió en 1970. A partir de ahí empezaría su carrera en solitario. Vangelis compone música instrumental de línea melódica generalmente suave y a veces de aire misterioso, en la que normalmente los teclados ( y sobre todo los sintetizadores ) actúan como instrumentos principales. También ha compuesto varias bandas sonoras de películas.
Escribir sobre Vangelis es hablar sobre uno de los mejores compositores en todos los campos de la música de las últimas décadas. Sus trabajos son muchos y variados, por lo que es muy difícil tratarlos todos, sin dejar ninguno en el tintero.
La carrera del compositor comenzó a los cuatro años de edad. A los seis, y aún sin ninguna preparación formal, interpretó en público sus propias composiciones. Comenzó pues, a dar expansión al lenguaje musical que poseía, y a desarrollar ese característico estilo personal por el que hoy se le conoce.
Siendo aún muy joven, creó un grupo llamado "Formynx", que tuvo mucho éxito en su país, Grecia. En 1968, Vangelis se trasladó a París, donde formó un grupo junto a Demis Roussos y Loukas Sideras llamado "Aphrodite's Child". Vangelis y sus compañeros publicaron una amplia colección de álbumes obteniendo un éxito aceptable: “Rain and Tears” (1968), “Aphrodite's Child” (1969), “It's Five O'clock” (1969), “Best of Aphrodite's Child” (1969) y “666” (1970). Después de su extraño doble álbum “666”, el trío se disolvió.
Vangelis permaneció poco más en París, donde grabó: “Poème Symphonique”, “Fair Que Ton Reve Plus Longue Que La Nuit” (1971) y el álbum “Earth” (1973) primera composición que realizó en solitario. También estableció una relación creativa con Frédéric Rossif (director de cine francés), para el que realizó varios temas, como “Cantique des Créatures”, junto a una serie de filmes sobre la naturaleza:
“Apocalypse Des Animauxç” (1972) cuya segunda canción “La Petite Fille De La Mer” nos cautivó a todos como música de la carta de ajuste de Televisión Española durante algunos años, “La Fête Sauvage” (1976), “Opera Sauvage” (1979) y “Sauvage et Beau” (1988).


ANTIGUO REPARTO DEL MUNDO
Para Anaxímenes, el aire:
señor del humo gris,
patria instantánea del polen, viaje.
El fango prístino,
hirviendo en la contradicción
de sus breves organismos,
le corresponde al esforzado
Anaximandro.
El fuego, para calentar los huesos, de
Heráclito.
Jenofonte, hábil, astuto, emprendedor,
sólo quiere la cifra universal
de todos los conocimientos.
Pitágoras nada solicita.
Pero. para qué despliega
la renovada fantasía de sus números
si no es en busca de la inmortalidad.


Susana Roberts (Córdoba, Argentina)
Medianoche
Compartiendo algo desde este sur tan sur tocando el techo de la noche quieta
...con cariño inmenso…
Susana..
Es el palpitar
la cintura de la noche
con ese algo que se va gestando
cuando vienen
deshojándose los verbos y
a punto de estallar
sonámbulas
las proporciones
entre los sueños
adquieren en el espacio
una forma en el vacío
ojos huérfanos
y dividendos
unos pies
de doncella blanca
en las nubes
nivela las sombras
sin dejar morir la música
ni la íntima divinidad
de los mundos que la encierra
en los inicios del día.


ALEX PAUSIDES (Cuba)
Ha publicado una decena de libros, entre ellos: Palabras a linnombrable (1992), Sus composiciones han aparecido en Crónicas y rumores, y en su libro Ah mundo amor mío, ambos en 1978. Ha publicado Mago de magia, Palabras a la innombrable de donde se escogió el presente texto, Cuaderno del artista adolescente (1993); y La Casa del hombre (1996). Ha sido traducido al francés, inglés, italiano y ruso e incluido en algunas de las más importantes antologías de la poesía cubana. Ha incursionado también en el performance poético. Recientemente fue ganador del Premio de Poesía Gaceta, de Cuba.
CARILDA OLIVER LABRA (Cuba)
Estudió Derecho en la Universidad de La Habana ejerciendo la profesión en su ciudad natal, donde además dictó cursos de dibujo, pintura y escultura.
Es premios literarios:
Premio Nacional de Poesía en 1950, Primer Premio y Flor natural en el Certamen Nacional, ganadoradel Certamen Hispanoamericano
organizado por el Ateneo Americano de Washington para conmemorar el tricentenario del nacimiento de Sor Juana Inés de la Cruz, Premio Nacional de Literatura en 1997 y Premio Internacional José de Vasconcelos en el año 2002.
Entre sus obras se destacan: «Al sur de mi garganta» en 1949, «Memoria de la fiebre» en 1958, «Versos de amor» en 1963, «La ceiba me dijo tú» en 1979, «Desaparece el polvo» en 1983, «Calzada de Tirry 81» en 1987, «Se me ha perdido un hombre» en 1993 y «Libreta de la recién casada» en 1998.



ALINA LIMA, (Camagüey, CUBA)
BREVE DISCURRIMIENTO DE LA CIUDAD
(Fragmento V)
He visto la luna
sobre la fina aguja de la Iglesia
desangrándose eufónica.
Cuánto silencio de cristal en reposo
dolido miedo
un olor a cilantro amenaza
levantar los muertos
de la calle Cristo..
Santa Ana condecora el café
con su pizca de sal
libera nubes
desdobla los consejos
añejas sutilezas.
El bullente destino es espantado
por los sumisos trapos de cocina.
Edit. ÁCANA, 1991
méceme en tu cuna de agobio y de deseo,
te dije. Y con premura
sentí tu boca recorrerme toda.
Anhelante, barrió caminos nuevos
buscando una azucena
para libar, candente.
Y el roce de tus dientes
fue un rasguear de guitarras.
En dulce serenata
llegué hasta tus maizales
de doradas mazorcas
estivales,
y un estremecimiento de placer
en el viento,
nos sacudió en el lecho,
interminable.
Tómame en las horas caladas de tu tiempo,
méceme en tí. Y entonces
fui túnel a tu tren. Fui centinela
para tu desenfreno anochecido
una vez, otra vez... y al fin
dormido,
dejé en tu frente sudorosa
un beso.


Escritor, dibujante diseñador ceramista y de ropa infantil.
Miembro de la Unión Hispanoamericana de Escritores.
EL SABOR DEL PAN
Enciende la abuela
el horno del pan,
lagrimeando el humo
de su soledad
Y sobre la mesa
pone la ternura
son fotos del alma
que suelo añorar.
Anda en silencio
de aquí para allá
y limpia sus manos
en el delantal
Sus manos son pájaros
que en el apuro
de poner la mesa
echan a volar
Ha de tener siempre
la melancolía
en su punto exacto
el sabor del pan.
recordando voces,
figuras queridas
que aunque no se olvidan
ya no volverán
Se vuelven nostalgias
todos los recuerdos
cuando la ternura
habitó el lugar.
Y entre mate y mate
tertulia hogareña
jalonaba el tiempo
y echaba raíces
el ser familiar

DE TANTO QUE TE OLVIDO
donde revive la memoria.
La noche se me pierde
y tu sombra se cuelga en mis pestañas
haciéndose sal
las letras de tu nombre.
Se arrastra el alba,
se resiste una oración
y el dolor duele
del llanto contenido,
consonancia que aprieta mi garganta
y cuela penetrante el peso de tu ausencia
que remueve la paz de mi fijo paraje.
Se rinden los espacios, las horas son arcanas
atadas al minuto sin consuelo,
y aunque te llame en un grito asfixiado
tu regreso es el eco del silencio
punzante de verdad.
Erguido el paso,
camino lerda con mi mano vacía
por el huerto vacante de tu cálido borde.
No te dejo partir de tanto que te extraño,
de tanto que te amé no sé como olvidarte,
de tanto que te olvido te tengo en mi presente.


tan clara como el agua
por tus venas y sueños
me acerqué a Barcelona
- Montjüit era el Palacio
y anduve de tu mano -
hasta llegué a Logroño
- por lo que me contabas,
qué cambiado está todo -
pero ¿sabes? me vuelvo
este exilio me duele
y me vuelvo a Argentina
a enfrentar el horror
no sé cuándo
ni cómo
tal vez con la palabra
ya estoy en el principio
e intento despedirme
de Albalat y su paz
mi última batalla
tiene que ser allá
no me es fácil
abuela
tú que todo lo sabes
también entenderás
que aguardo otro milagro
un último milagro
para mi buena patria
derruida tan sola
¡ayúdame a rezar!


ANTONIO LOZANO RASPAL
Señora y Reina
¡Hola, Primavera hermosa!
¡Hola, Amiga Primavera!
Tú sabes que yo te quiero
con vivo amor de poeta.
Naces desnuda del frío
y te apresuras, dispuesta
a tejer tus propias ropas
para vestirte de fiesta.
Te cubre entretanto el Sol,
la lluvia te despereza,
los pajarillos te cantan,
hacen coro los poetas
y se yergue tu figura
en cuerpo de diosa griega,
Venus que surge del agua
y hasta el Olimpo se eleva.
Yo poeta, te contemplo
siempre con la boca abierta
a la espera de que brote
río de palabras bellas
que salen del corazón
todas llamando a la fuerza
de elementos que provoquen
la eclosión de la belleza.
Y te sigo como el paje,
fiel vasallo tuyo, Reina,
que aspira a estar a tu lado
mientras vivas, Primavera.
Y cantaré tu hermosura
y admiraré tu grandeza,
te rendiré pleitesía
con mi amor, Señora y Reina.


Luis E. Aguilera (Chile)
"APAGAR LAS ESTRELLAS Y EXTINGUIR EL SOL"
Cuento que integra el volumen "El Andén de los Sueños"
A: Jorge González Vélez
"APAGAR LAS ESTRELLAS Y EXTINGUIR EL SOL"
Y luego, ella desapareció, él admitió que sus sospechas se convertían en realidad, en una maldita confirmación; lo había presentido durante todo el día. Aquella tarde era no verla por allí, en algún rincón de la casa.
Se sentó en el sillón de la esquina de la habitación, con una expresión apacible en su tosco rostro; se paró y volvió a sentarse, pero esta vez, en uno de los once escalones que conducían al segundo piso donde hicieron el amor tantas veces. Le resultaba todo tan nostálgico. Preparó y encendió un cigarrillo con calma, exhaló una tras otra las fumarolas y posteriormente lanzó una gran bocanada de humo.
Rápidamente, empezó a caminar por la estrecha habitación. Cogía los objetos confeccionados por ella para observarlos largo rato, después los volvía a dejar en el mismo lugar; no quería descorrer las cortinas y abrir las ventanas, porque no deseaba que esa noche la luna penetrara e invadiera el cuarto. ¡Hay que aguantar firme!, se dijo; no permitir que el tormento de la melancolía, la funesta filosofía de preguntas y respuestas lo ahogaran .
Acarició sus labios, cejas y cabellos, con lentos movimientos. Apoyó ambas manos sobre sus ojos, más desventurados que la noche, la cual se avecinaba a pasos agigantados, enfrentándose con la sensación de quien desea que todos se sientan desdichados con teorías y pensamientos contradictorios, como para incrustar en la memoria vagos sentimientos de culpabilidad.
Vació el cenicero en la palma de su mano, examinó las cenizas como si fueran un símbolo, para ser observado en busca de algún invisible significado. Luego reflexionó: ¡Sólo hay un paso entre no ir a trabajar hoy, no ir a trabajar mañana y no volver a trabajar! En ese preciso instante tenía la horrible inspiración de destrozar todas las cosas: platos, copas, sillas, maceteros, ventanales, las figuritas de porcelanas, el televisor y todas las cosas que estaban a su alrededor. ¡Me siento tan condenadamente infeliz, tan furioso!, pensó; y se puso a llorar de una manera extremadamente impactante.
Evocaba a la niña, como aquella tarde cuando la “Motudita”, “su cielito de estrellas”, sonrió y descubrió las sonrosadas encías y la blancura de sus pequeños dientes. Ella, regresó cantando, haciendo chasquear nuevamente los dedos. Eran momentos filosóficos y, por lo tanto, se regalaba pequeños espacios de melancolía.
El pasto que cubría débilmente el escaso jardín no brillaba, estaba desértico, los árboles de la calle vacíos, las plantas de los maceteros que regaba laboriosamente todas las mañanas comenzaban a morir; la enredadera a llenarse de hojas secas que pacientemente retiraba cada día.
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete días. No era visible por ninguna parte, hizo lo inhumanamente alcanzable y su orgullo lo guardó en lo más hondo de sus bolsillos. La buscó por diferentes ciudades, por los parajes más inimaginables y no retornó
Meditó sobre aquel crepúsculo en que estuvo a punto de volver atrás, rehacer el camino, dar tiempo a sus esperanzas y encontrarla. No obstante, sus presunciones se hicieron incuestionables. Estaba seguro, convencido, que si regresaba por la misma ruta todo saldría bien. Posteriormente descubrió que era excesivo y a destiempo. Con decisión abrió la puerta y puso punto final a todas sus interrogantes.

Que no se puede vivir así...
Me va a extrañar...
Cuando tenga ganas de dormir...
Y acariciar...
Era el radio receptor de una casa contigua, que susurraba desde algún ámbito indefinible, esa balada que lo hacía experimentar sentimientos inexplicables. El desorden de fotos y cartas desparramadas en la cubierta de la mesa, el movimiento nervioso de sus manos y párpados; el zumbido del reloj de pared que anunciaba la hora en el techo de su habitación: ...una treinta, una treinta y cuatro, una treinta y cinco... una treinta y seis. Otra colilla que se apaga en el receptáculo de su velador, cuatro y cincuenta de un nuevo amanecer. Los sonidos cantarines de su voz, llegaban una y otra vez, tras sus ojos cerrados; detrás de esa barrera que trataba en vano de erigir momentáneamente.
Cuando hubo sobrevenido el nuevo día, se sintió como un hombre arrojado desde un acantilado; lanzado a una catarata que rodaba y caía en la inexistencia, sin llegar a tocar nunca el vacío... Todo estaba calmo, el silencio inundaba el universo, parecía una revolución silenciosa, era como si el mundo tramase algo en la más absoluta quietud. Deseaba que dicha confabulación fuese irreal. Sus neuronas asociadas a sus reflexiones hacían de su tormento un verdadero infierno. Bastaba solo con retrotraerse a tantos momentos de intimidad: jadeos, aromas, promesas, palabras susurrantes al oído, caricias sobre su piel -suaves como alas de mariposas-, que se prodigaron interminablemente cada día. El sólo pensar en ello, le producía una intensa desazón en todo su cuerpo.
Algo sombrío ocurrió, había alterado su rutina establecida hace un tiempo en su nuevo apartamento, la casa de ella, de él, en unos cuantos meses desde que decidió venirse a vivir con él, con sus maletas cargadas de tantas nostalgias y muy pocas alegrías. Se preguntaba una y otra vez, el por qué de una serie de episodios. Finalmente terminó sintiéndose muy desdichado: ¿Cómo se consigue quedar tan solo, tan desvanecido? ¿Dónde está ese dolor que no lo encuentro; cómo arrancarlo de una buena vez y borrar su imagen para siempre? No lograba dar con una respuesta cabal a sus interrogantes. Desde aquel día aprendió a llorar todas las noches.
Por momentos, era como si la casa se derrumbara a su alrededor y él no pudiera moverse. Deseaba con todas sus fuerzas apagar las estrellas y extinguir el sol, porque en esas tristes circunstancias uno acaba por perderse. La calle desolada también y si al principio de la semana, cuando le pedía e imploraba que hablaran, con gestos altaneros le respondió que se fuera al infierno. “¡Déjame tranquilo!”, gritó, apasionadamente. Hubo un silencio, pesado, fúnebre, su rostro mostró sorpresa, y después horror. La voz de ella se fue apagando, hasta enmudecer por completo, ahogada por las abundantes lágrimas.
De pronto recomenzó el monólogo. Escuchó su rápida respiración, vio la palidez de su rostro y cómo sus ojos, sus bellos ojos claros se abrían de par en par. “¡Lo importante es la felicidad!” “¡No, mujer, no!” “¡Espera! ¡Detente!” “Tú no sabes..., ¡cállate!” La abofeteó, la cogió del brazo y la sacudió. Ella pronunció su nombre, ya no forcejeaba; retrocedió tambaleándose hasta llegar a la pared, una vez allí se deslizó quedando sentada en el suelo y empezó a llorar desconsoladamente.
No pensó jamás perderla para siempre, echarle tanto de menos, que le haría tanta falta. Buscó impacientemente con su mirada, comprobando a cada instante su ausencia. En verdad, al llegar esa tarde, sintió en su interior débiles impulsos de intranquilidad, era invisible, solo una voz en algún intervalo, de esa débil cortina de humo.
Por unos segundos, percibió el cuarto lleno de centelleos, silencios, colores de oro, y plata. Siete y diez, siete y veinte, siete y treinta y cinco de la madrugada... El reloj pronunció lúgubremente la fría hora de una mañana de un año, aún más frío.

MILAGROS HERNANDEZ CHILIBERTI (Venezuela)

UN POETA VISTO POR OTRO POETA
(De mi poemario "Yo soy ese ser que cree en el misterio")
Dedicado a cada poeta,
en el Día Mundial de la Poesía,
21 de marzo.
Eres
ese ser que cree en el misterio,
que comulgas de mágicas ideas
y extiendes tus alas de luz
para volar.
Hostiario de metáforas
como un cofre menudo
de un aforo infinito.
Cualquier tarde tu mente de bitácora
sacará de ti, tu tesoro más puro,
que es tu herida abierta de fértil lirismo.
En el pan sagrado de un sueño
comulgaremos de mágicas ideas
redondeadas y mojadas en vino seco
y ebrios de amanecer,
encontraremos tu palabra victoriosa.
Y te dices pequeño
con toda tu grandeza
de sentimiento inmenso.
Cuando descubres tu tristeza
tu metáfora se parece a mi sed
y tu canto al filo de mi fantasía.
Y si tu risa surge en la quimera
cual poeta, yo la asocio con la fe
que quiere rescatar la poesía.
En el nocturno canto existe algo sublime
como una huella interna proyectada,
como un anhelo de luz, una llamada,
un encuentro fugaz con lo imposible,
un recuerdo, un dolor, una ansiedad,
un amante que lucha contra la vacuidad
un beso, una boca, un deseo, una mirada,
y la total entrega del alma vehemente,
la lágrima que flota o en la nada se pierde,
pero vuelve a la vida para intentar amar
en forma de parábola...


ERNESTO R. DEL VALLE (Camaguey, Cuba.)
Reside en Miami.
Editor de la Revista GUATINí
Miembro de la Unión de Escritores de Cuba
Miembro de LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL
Miembro de RED DE ESCRITORES DE COQUIMBO.
OTROS OBJETOS FAMILIARES
Pequeños objetos me convocan al recuerdo.
Me halan del cabello y a empujones
me hacen replegar a otras instancias.
La corbata, por ejemplo, la que me quitaste
con tus dientes femeninos de leves mordeduras.
Este cinto y estas medias que yacen colgados
como suicidas en la sombra.
El pequeño peine con el que tantas veces
desricé los bellos rebeldes de tu pubis.
La ingrata postal de despedida
en la que dos palomas, dibujadas
sobre vuelan un cielo abrillantado
hasta el delirio, hoy manchado
por gotas de café y el tiempo.
Descuento de la lista las hojas donde unos versos
hablan de paz, amor y juramentos tan triviales
que jamás cumplimos.
EN TU PRADERA
Partir al inmenso patio de luceros
conducir mi carruaje de esperas
traer la primavera entre mis manos
cruzar la tierra en caballo de fuego.
Mirar tus ojos brujos endulzados
Unir mi piel de agosto con tus pechos
caminar por el cielo de tu brújula
inventar pájaros blancos en tu boca.
Indagar tu esencia de suspiros
viajar con tu pasión de vida plena
remontar la cometa de mi fiesta
morir al fin exhausto en tu pradera.


BEIRA DIAZ (Caracas, Venezuela)
Profesora de Educación Musical y Locutora.
ESPECULACIÓN


El oro brocado en los festones
devora la luz que se avecina
los mármoles sobrios son jirones
de cábala y sombra mortecina
Banquete extrañísimo. La estancia
convoca los fríos conjurados
rumoran los ángeles posados
sobre la fuente de voraz fragancia
Se extienden bajo el ala de la ausencia
los hijos prodigiosos del orfebre
los vanos esplendores de la grana
Derrámanse con tal magnificencia
que a solo dos respiros de la fiebre
se salva su pavor en porcelana


Periodista, poeta y narrador.
MEMORIAS Y RAZONES
de Ernesto R. del Valle
He leído con gran satisfacción el libro Razones de la Memoria del poeta y escritor cubano Ernesto R. del Valle, director de la revista digital Guatiní.
En dicho libro, Ernesto agrupa en décimas, como él mismo dice... algo más que recuerdos sosegados... Escrito durante los meses del año 1989 en Camagüey, Cuba, su ciudad natal, evidentemente es un libro patriótico, o mejor, lleno de amor y de homenaje a su patria y a su pueblo, reflejado en sus rimas donde canta a las bellezas naturales del terruño en que aparecen los pájaros característicos de la fauna cubana y los árboles de su flora, pero además la exuberancia del paisaje encabezado por el símbolo patriótico de la palma y el guateque con sus canturías campesinas.
Hay décimas basadas en sus propias vivencias de la infancia: Voces II
1
Me llegan voces ajenas
A recordarme la infancia
Son voces sin arrogancia
Arropándome las penas.
Tiempo sombrío en que apenas
Se me extraviaban las ganas
Entre lomas y sabanas
De la dulce fantasía
En la que hoy, todavía
Correteo en las mañanas.
2
Estas voces que me llegan
y a mi lado se establecen
Son como rosas que mecen
Sus pétalos y me entregan

Al amparo del amor,
Allí donde está el calor
del horno de mi ciudad
Donde cuezo la verdad
Con las llamas del honor
Y también en estos dos versos de la décima Travesía:
Hogar de infancia y regaño
Patio de magias ausente,
Donde la ternura se desborda recordando los días de la infancia pero también de su ciudad
Donde cuezo la verdad
Con las llamas del amor.
Y de sus familiares: en Ciclo:
II
(…)Hoy siento que algo me sube
De la palabra hasta el cielo.
Certidumbre del desvelo
Infantil en la memoria
Por destejer una historia
En las piernas de un abuelo.
O en Raíz, décimas muy sensitivas llenas de esa nostalgia de la que está llena el libro que puede comprobarse con la décima dedicada a Esther.
La presencia del amor por la mujer también está presente en las páginas, expresadas con un erotismo suave, como homenaje a la belleza, con uso de imágenes sensuales y metáforas poéticas nunca vulgares: como en Invitación:
1
Ofréceme como ofrenda
el blanco altar de tu lecho.
sacrifícame en tu pecho
y en tus muslos de leyenda.
Ven, que tu cuerpo se encienda
junto al mío, en el umbral
de este verano total
del amor, guarde la historia
en lo dulce del panal.
Y en el pie forzado en Naufragio, del poeta cubano Osvaldo Navarro, fallecido en México en el año 2008.
1
Recuerdo como tu mar
se perdió en mis tibias aguas
y ni duendes ni tataguas
te encontraron por azar.
Recuerdo como al pasar
dejabas olor a frutos
y todos sus atributos
a tu cuerpo se prendían
y esclavos locos se hacían
de tus ojos absolutos.
Décimas de impacto social la encontramos en Guateque: Primera cuarteta de la Décima
V)
En la piel del taburete
Me llegaba aquel dolor:
Pobre guitarra de amor
Sufriendo el plan de machete.
En Admonición la décima 4
Por eso, muerde y golpea
al tránsfuga del decoro
y al avaro del tesoro
que en su talega espejea.
Al traidor que merodea
tu pecho como un ingrato,
bórralo cual garabato
de tu vida limpia y sana.
La carroña no es humana
Lo pútrido nunca es grato..
Lo cubano patriótico puede encontrarse en cada una de las décimas que forman Razones de la Memoria, pero en Homenaje, décimas que dedica a Violeta Parra, trasciende lo cubano en una obra donde logra un ritmo poético sensiblemente sonoro y donde lo poético ennoblece a la insigne poetisa de la canción solidaria.
Homenaje
1
Desmóntenme de esta yegua,
aquí me quedo, en la verde
manigua donde se pierde
mi canto para la tregua.
Caminé toda la legua
Desde Maipú hasta Chillán,
¡ay cueca, allí están
los nombres para quererte
Viola, Violeta y ponerte
el corazón de un volcán.
2
Charaguilla de agua dulce
copa de vino chileno,
no bebas licor ajeno
que en la sangre no te pulse
y en las arterias te impulse
el guitarrón de Violeta.
Viola de agua tan quieta,
tan dulce, tan derramada
que es su voz adjetivada
murmullo de lluvia inquieta.
3
Violeta Parra, me voy
¡dame tu poncho araucano!
trovadora del verano
en que te levantas hoy.
En la canción donde estoy
y en tu pecho cardinal
presiento la matinal
cosecha de tu guitarra.
¡Ay Viola, Violeta Parra,
que agua tu manantial

INTERNACIONAL DE LA POESIA
|
FESTIVAL INTERNACIONAL DE POESÍA
El Profesor y poeta boricua José (Pepe) Vidal) me hace llegar el Boletín Oficial del Festival Internacional de la Poesía de Puerto Rico (FIPPR), en la que se destaca la entrega del Premio Nacional de Literatura en Rep. Dominicana, año 2010 al poeta Mateo Morrison,


El Ballet de Camagüey, interpretando Giselle, en gala homenaje por el aniversario 160 del Teatro Principal y la semana de la cultura, en Camagüey, el 1 de febrero del 2010. AIN Foto: Rodolfo Blanco Cue
Bailará El lago de los cisnes compañía de ballet camagüeyana
26-03-2010
Por: Adolfo Silva Silva (Agencia de Información Nacional)
Camagüey- El Ballet de Camagüey (BC) iniciará hoy las actuaciones encabezadas por un fragmento de "El lago de los cisnes", obra que desde hace 117 años es uno de los símbolos de la danza clásica en el orbe.
Dirigida por Regina Balaguer, la agrupación actuará en el Teatro Principal, igualmente el sábado a las 8 y 30 de la noche, precisa un despacho de la AIN.
La necesidad y fuerza del amor en la pareja centran la trama de la obra, llena de alegorías, y de la cual la más exitosa de las versiones se basa en la coreografía de Marius Petipá y Lev Ivanov, estrenada en 1893 en la ciudad rusa de San Petersburgo.
El conjunto danzario escenificará el pas de trois del primer acto, el viernes con Laura-Leisa Martínez- Karel Noriega, y al día siguiente con Yanise Arderí- Rosana Barba-Annier Navarro.
La programación incluye también, entre otras piezas, a "Muñecos" y "Saerpil", respectivamente, de los cubanos Alberto Méndez y Gustavo Herrera, así como "El corsario", de Marius Petipá.
A fines de abril, el BC comenzará en Las Tunas un ciclo de giras con escalas en Julio en Santa Clara, en Agosto en La Habana, y en Diciembre en Santiago de Cuba, Guantánamo y Holguín, según informó la dirección del elenco.
Fundada en 1967, la compañía devino la primera de danza clásica creada por la Revolución en Cuba.

Ensayo del laureado intelectual, escritor, catedrático e investigador
dominicano
Manuel Matos Moquete
¨La crítica Literaria Actual en la República Dominicana¨

La crítica de la crítica
La crítica es un quehacer social que, como cualquier actividad de interés público, de tanto en tanto requiere ser sometida al debate y la evaluación. Hay que renovar la crítica de la crítica. Es urgente dedicar un tiempo a reflexionar sobre la crítica literaria actual en República Dominicana.
Situaciones recientes, como el Premio Anual de Novela otorgado este año a la obra A la sombra de mi abuelo, de Aída Trujillo, colocaron en la agenda de la opinión pública las dificultades de la crítica y de los críticos en nuestro país. Las intervenciones diversas y contradictorias en la prensa en torno a ese affaire deben ser interpretadas como un llamado a un abordaje general de esa práctica, pues invitan a interrogarse acerca de su crédito y validez.

