
Ernesto, Lucio y Don Ricardo
Un encuentro donde la amistad o más que eso, la hermandad existente entre la poesía se enlazó estrechamente en un abrazo, luego de más de veinte años de ausencia, en el vagar por estos mundos, se hizo realidad el 11 de enero de 2010.
Encontré a mi hermano Lucio Estévez, ocasionalmente, navegando por la internet, Lucio, más que Ángel (su nombre propio) es una persona singular, carismática, bebedor y mujeriego, amigo imparcial hasta la muerte, pero lo que destaca más su personalidad es esa franqueza en sus opiniones, esa fuerza en sus convicciones y mucho más que eso, el amor a todo lo que hace, a su Patria, a sus raíces y costumbres, a su cotidiano vivir.
Invité al octogenario repentista de la décima guajira, Don Ricardo Sánchez Rivera y partimos hacia Homestead.
Lucio nos esperaba, como era de pensar, con una botella de vino, sin abrir, la de él ya iba a medio camino. Su sonrisa característica, su contentura y semblanza de hombre bueno seguía latente a pesar de los años pasados.
Lucio fue, no me canso de decirlo, el primer poeta de carne y hueso que conocí en persona, a mediados de 1960; autor de Sur y Poesía, un libro sobre sus vivencias en el exilio de New Jersey en los años nefastos de la dictadura Batistiana; al que yo le entregué mi primer poema seleccionado en un concurso nacional para mi entrada en la aún no fundada Brigada Hnos Saíz, la que sería una vez constituida, colateral de la UNEAC.
Anécdotas, chismes, “dime que te diré” , semblanzas, confesiones entre tragos y tragos, no tardaron en vaciar las botellas y obligarnos al autoabastecimiento.
Afloraron recuerdos de amigos ya desaparecidos como el canta-autor,Miguelito Escalona, el entonces bisoño integrante de la Brigada Carlos Victoria, el poeta santiaguero Jesus Cos Causse, panas ful, como diría el dominicano Tommy, se habló de eventos, de visitantes de la época; de aquella época innegablemente, prodigiosa.
Se leyeron poemas y Don Ricardo no esperó invitación alguna para cantar la decima repentista.
La noble y gentil Deisy, amante esposa de Lucio nos sorprendió con una fuente de tamales criollos y nos tomó fotos.
Fue un momento especial donde la amistad, la fidelidad y el amor a la Patria y la Literatura tuvieron su trono y cetro.
Doña Leonor Pérez y Don Mariano Martí
Los padres del Apóstol
EN EL 157 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DEL APOSTOL
DE NUESTRA DEFINITIVA INDEPENDENCIA
Casa Natal de José Martí
(La Habana, Enero 28 1853)
José Martí (Cuba 1853-1895)
Homomagno
Homomagno sin ventura
La hirsuta y retostada cabellera
Con sus pálidas manos se mesaba.
"Máscara soy, mentira soy, decía;
Estas carnes y formas, estas barbas
Y rostro, estas memorias de la bestia,
Que como silla a lomo de caballo
Sobre el alma oprimida echan y ajustan,
Por el rayo de luz que el alma mía
En la sombra entrevé, - no son Homomagno!
Mis ojos sólo; los mis caros ojos,
Que me revelan mi disfraz, son míos:
Queman, me queman, nuca duermen, oran,
Y en mi rostro los siento y en el cielo,
Y le cuentan de mí, y a mí de él cuentan.
Por qué, por qué, para cargar en ellos
Un grano ruin de alpiste mal trojado
Talló el Creador mis colosales hombros?
Ando, pregunto, ruinas y cimientos
Vuelco y sacudo, a delirantes sorbos
En la Creación, la madre de mil pechos,
Las fuentes todas de la visa aspiro:
Muerdo, atormento, beso las calladas
Manos de piedra que glpeo.
Con demencia amorosa su invisible
Cabeza con las secas manos mías
Acaricio y destrenzo: por la tierra
Me tiendo compungido y los confusos
Pies, con mi llanto baño y con kis besos.
Y en medio de la noche, palpitante,
Con mis voraces ojos en el cráneo
Y en sus órbitas anchas encendidos,
Trémulo, en mí plegado, hambriento espero,
Por si al próximo sol respuestas vienen;
Y a cada nueva luz –de igual enjuto
Modo, y ruin, la vida me aparece,
Como gota de leche que en cansado
Pezón, al terco ordeño, titubea,-
Como carga de hormiga,- como taza
De agua añeja en la jaula de un jilguero.-"
Remordidas y rotas, ramos de uvas
Estrujadas y negras, las ardientes
Manos del triste Homomagno parecían!
Y la tierra en silencio, y una hermosa
Voz de mi corazón, me contestaron.
Yugo y Estrella
Cuando nací, sin sol, mi madre dijo:
-Flor de mi seno, Homomagno generoso,
De mí y de la creación suma y reflejo,
Pez que en ave y corcel y hombre se torna,
Mira estas dos, que con dolor te brindo,
Insignias de la vida: ve y escoge.
Este, es unyugo: quien lo acepta, goza:
Hace de manso buey, y como presta
Servicio a los eñores, duerme en paja
Calente, y tiene rica y ancha avena.
Ésta, oh misterio que de mí naciste
Cual la cumbre nació de la montaña,
Ésta, que alumbra y mata, es una estrella:
Como que riega luz, los pecadores
Huyen de quien la lleva, y en la vida,
Cual un monstruo de crímenes cargado,
Todo el que lleva luz se queda solo.
Pero el hombre que al buey sin pena imita,
Buey vuelve a ser, y en apagado bruto
La escala universal de nuevo empieza.
El que la estrella sin temor se ciñe,
Como que crea, crece!
Cuando al mundo
De su copa el licor vació ya el vivo:
Cuando, para manjar de la sangrienta
Fiesta humana, sacó contento y grave
Su propio corazón: cuando a los vientos
De Norte y Sur virtió su voz sagrada,-
La estrella como un manto, en luz lo envuelve
Se enciende, como a fiesta, el aire claro,
Y el vivo que a vivir no tuvo miedo,
Se oye que un paso más sube en la sombra!
Dame el yugo, oh mi madre, de manera
Que el puesto en él de pie, luzca en mi frente
Mejor la estrella que ilumina y mata.
PENSAMIENTOS MARTIANOS
Creo a mi pueblo capaz de construir sobre los restos de una mala Colonia una buena República.
Una revolución seria, compacta e imponente, digna de que pongan mano en ella los hombres honrados.
Con los oprimidos había que hacer una causa común.
No hay más Patria cubanos que aquella que se conquista con el propio esfuerzo.
La dependencia del extraño es más temible siempre que la querella con los propios.
¿En qué patria puede tener un hombre más orgullo que en nuestras repúblicas dolorosas de América, levantadas entre las masas mudas de indios, al ruido de pelea del libro con el cirial, sobre los brazos sangrientos de un centenar de apóstoles?

Juan Bosch (La Vega, República
Dominican1909-2001)
Nació en La Vega, República Dominicana, el 30 de junio de 1909 y murió en Santo Domingo el 1 de noviembre de 2001.

Lo primero que debe aclarar una persona que se inclina a escribir cuentos es la intensidad de su vocación. Nadie que no tenga vocación de cuentista puede llegar a escribir buenos cuentos. Lo
segundo se refiere al género. ¿Qué es un cuento? La respuesta ha resultado tan difícil que a menudo ha sido soslayada incluso por críticos excelentes, pero puede afirmarse que un cuento es el relato de un hecho que tiene indudable importancia. La importancia del hecho es desde luego relativa, mas debe ser indudable, convincente para la
generalidd de los lectores. Si el suceso que forma el meollo del cuento carece de importancia, lo que se escribe puede ser un cuadro, una
escena, una estampa, pero no es un cuento.
“Importancia” no quiere decir aquí novedad, caso insólito acaecimiento singular. La propensión a escoger argumentos poco frecuentes como tema de cuentos puede conducir a una deformación similar a la que sufren en su estructura muscular los profesionales del atletismo. Un niño que va a la escuela no es materia propicia para un cuento, porque no hay nada de importancia en su viaje diario a las clases; pero hay sustancia para el cuento si el autobús en que va el niño se vuelca o se quema, o si al llegar a su escuela el niño halla que el maestro está enfermo o el edificio escolar se ha quemado la noche anterior.

De paso diremos que una vez adquirida la técnica, el cuentista puede escoger su propio camino, ser “hermético” o “figurativo” como se dice ahora, o lo que es lo hermético” o “figurativo” como se dice ahora, o lo que es lo mismo, subjetivo u objetivo; aplicar su estilo personal, presentar su obra desde su ángulo individual; expresarse como él crea que debe hacerlo. Pero no debe echarse en olvido que el género, reconocido como el más difícil en todos los idiomas, no tolera
innovaciones sino de los autores que lo dominan en lo más esencial de su estructura.El interés que despierta el cuento puede medirse por los juicios que les merece a críticos, cuentistas y aficionados. Se dice a menudo que el cuento es una novela en síntesis y que la novela requiere más aliento en el que la escribe. En realidad los dos géneros son dos cosas distintas; y es es más difícil lograr un buen libro de cuentos que una novela buena. Comparar diez páginas de cuento con las doscientas cincuenta de una novela es una ligereza. Una novela de esa dimensión puede escribirse en dos meses; un libro de cuentos que sea bueno y que tenga doscientas cincuenta páginas, no se logra en tan corto tiempo. La diferencia fundamental entre un género y el otro está en la dirección: la novela es extensa; el cuento es intenso.
Fundamentalmente, el estado de ánimo del cuentista tiene que ser el mismo para recoger su material que para escribir. Seleccionar la materia de un cuento demanda esfuerzo, capacidad de concentración y trabajo de análisis. A menudo parece más atrayente tal tema que tal otro; pero el tema debe ser visto no en su estado primitivo, sino como si estuviera ya elaborado. El cuentista debe ver desde el primer momento su material organizado en tema, como si ya estuviera el cuento escrito, lo cual requiere casi tanta tensión como escribir.
El verdadero cuentista dedica muchas horas de su vida a estudiar la técnica del género, al grado que logre dominarla en la misma forma en que el pintor consciente domina la pincelada: la da, no tiene que premeditarla. Esa técnica no implica, como se piensa con frecuencia, el final sorprendente. Lo fundamenta en ella es mantener vivo el interés del lector y por tanto sostener sin caídas la tensión, la fuerza interior con que el suceso va produciéndose. El final sorprendente no es una condición imprescindible en el buen cuento. Hay grandes cuentistas, como Antón Chejov, que apenas lo usaron. “A la deriva”, de Horacio Quiroga, no lo tiene, y es una pieza
magistral. Un final sorpren- dente impuesto a la fuerza destruye otras buenas condiciones en un cuento. Ahora bien, el cuento debe tener su final natural como debe tener su principio.

Seber comenzar un cuento es tan importante como saber terminarlo. El cuentista serio estudia y practica sin descanso la entrada del cuento. Es en la primera fase donde está PI hechizo de un buen cuento; ella determina el ritmo y la tensión de la pieza. Un cuento que comienza bien casi siempre termina bien. El autor queda comprometido consigo mismo a mantener el nivel de su creación a la altura en que la inició. Hay una sola manera_ de empezar un cuento con acierto: despertando de golpe el interés del lector. El antiguo “había una vez” o “érase una vez” tiene que ser suplido con algo que tenga su mismo valor de conjuro. El cuentista joven debe estudiar con detenimiento la manera en que inician sus cuentos los grandes maestros; debe leer, uno por uno, los primeros párrafos de los mejores cuentos de Maupassant, de Kipling, de Sherwood Anderson, de Quiroga, quien fue quizá el más consciente de todos ellos en lo que a la técnica del cuento se refiere.
Comenzar bien un cuento y llevarlo hacia su final sin una disgresión, sin una debilidad, sin un desvío: he ahí en pocas palabras el núcleo de la técnica del cuento. Quien sepa hacer eso tiene el
oficio de cuentista, conoce la “tekné” del género. El oficio es la parte formal de la tarea, pero quien no domine ese lado formal no llegará a ser buen cuentista. Sólo el que lo domine podrá transformar el cuento, mejorarlo con una nueva modalidad, iluminarlo con el toque de su personalidad creadora.
Ese oficio es necesario para el que cuenta cuentos en un mercado árabe y para el que los escribe en una biblioteca de París. No hay manera de conocerlo sin ejercerlo. Nadie nace sabiéndolo, aunque en ocasiones un cuentista nato puede producir un buen cuento por adivinación de artista. El oficio es obra del trabajo asiduo, de la meditación constante, de la dedicación apasionada. Cuentistas de apreciables cualidades para la narración han perdido su don porque mientras tuvieron dentro de sí temas escribieron sin detenerse a estudiar la técnica del cuento y nunca la dominaron; cuando la veta interior se agotó, les faltó, la capacidad para elaborar, con asuntos externos a su experiencia íntima, la delicada arquitectura de un cuento. No adquirieron el oficio a tiempo, y sin el oficio no podían construir.
En sus primeros tiempos el cuentista crea en estado de semiinconsciencia. La acción se le impone; los personajes y sus circunstancias le arrastran; un torrente de palabras luminosas se lanza sobre él. Mientras ese estado de ánimo dura, el cuentista tiene que ir aprendiendo la
técnica a fin de imponerse a ese mundo hermoso y desordenado que abruma su mundo interior. El conocimiento de la técnica le permitirá señorear sobre la embriagante pasión como Yavé sobre el caos. Se halla en el momento apropiado para estudiar los principos en que descansa la profesión de cuentista, y debe hacerlo sin pérdida de tiempo. Los principios del género, no importa lo que crean algunos cuentistas noveles, son inalterables; por lo menos, en la medida en que la obra humana lo es.
La búsqueda y la selección del material es una parte importante de la técnica; de la búsqueda y de la selección saldrá el tema. Parece que estas dos palabras —búsqueda y selección— implican lo mismo: buscar es seleccionar. Pero no es así para el cuentista. El buscará aquello que su alma desea; motivos campesinos o de mar, episodios de hombres del pueblo o de niños, asuntos de amor o de trabajo. Una vez obtenido el material, escogerá el que más se avenga con su concepto general de la vida y con el tipo de cuento que se propone escribir.



ANGEL ESTEVEZ ( Cuba) Reside en Miami.
(Lucio)
Nos visita por primera vez en GUATINí y quedarse para siempre este polifacético actor en todas las aristas del arte. Protagonista de los más importantes acontecimientos artísticos acaecidos en su provincia natal, Camagüey, a partir del triunfo revolucionario en 1959. Miembro de la UNEAC y propulsor incansable de las actividades Literarias. El primer poeta de carne y hueso que conocí y a quien presenté mis afortunados primeros versos como pasaporte a la Brigada Hnos Saíz, aún no constituida en aquellos meses duros del 63.
.
Nacido en Camagüey, Cuba en 1935, Lucio nos muestra ese aplazamiento de la poesía, donde logra en forma objetiva, concretar en versos desoladores la simultaneidad americana, con ese trasplantado amor agónico de Wittman y el descarnado apasionamiento de Dos Passos y consumado en la visión de Paul Monrad. Nacidos en la pupila en dinámica contemplación, Lucio narra lo por él visto y escuchado en largas estadías y viajes por las tierras del norte y sur de los Estados Unidos de Norteamérica y también por las Bahamas, que dan fruto a la verdad objetiva sin conciliar su dolor, que es el dolor de mucha gente que dan muchas veces la pauta para sus poemas.
Poeta de experiencias múltiples dentro de la factura actual de la Poética ahonda en un horizonte limpio para la poesía y el hombre.
Autor infatigable de cuentos y novelas, ha ganado distintos concursos Nacionales.
“SUR Y POESÍA”
(...”Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo
cardo ni ortiga cultivo”... )
(José Martí)
1
Yo que escribo “dolor”, escribo “llanto”
echo la capa espinosa del poeta
sobre el hueso descubierto de la espalda
hasta el tobillo descalzo del humano
no puedo detenerme a cada diente,
a cada “perro” que ladre en el camino.
Sé habrán una, dos, tres mil quijadas,
para marcar mi camino de constancia,
con siniestras mordidas, con envidias
y al llegar al final quizás seré tan solo
dos ojeras en medio de la noche.
Sé me espera el frío, el hierro, la pobreza,
de cada puerta un ¡No!
de cada boca la saliva...
¡No importa, acepto el sacrificio
escribo la palabra “dolor”, el nombre “llanto”
y he de morir con un beso para todos!.
¡Es ese mi deber para los hombres como hombre!
¡Ese es mi deber por humano y por poeta!.
(Del libro, TESTIMONIALES)


El cuerpo inclinado hacia atrás
levemente suspendida del cigarro.
Tus pensamientos vuelan cabizbajos
entre el humo del tabaco.
Te hablo desde la distancia,
mi voz no te alcanza,


JUANA POCHET CALA (Sgo de Cuba, CUBA)
Lic. en Artes y letras en la Especialidad de Periodismo. Poeta, escritora. Miembro de la Unión de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC)Integra la Sociedad Cultural José Martí, Cubanos Colaboradores en Argentina. Escribe varios páginas web : La voz de La Palabra Escrita Internacional-Infomundial Internacional-Generación Abierta - El Muro Cuiltural- ArteColor-Prensa América- EncontrArte, etc. Pertenece a la Red Mundial de Escritores, Poetas del Mundo, etc.
Integra Punto Hispano:
http://puntoh.ning.com/profile/JuanaPochetCala?xg_source=profiles_friendList
Cantos de Amor y de Esperanza
Qué pasará mañana.
Qué nuevos misterios nos esperan
cuando aparezca el alba?
Sueños del hombre que se descubre el pecho.
Enhiesta la sonrisa, paciente la mirada.
¿Qué magia acudirá?
Un pájaro de luz, abrazo de arco iris.
Cantada en cataratas, los niños y sus juegos,
Los parques y las rosas, los abuelos y sus cuentos.
Caballos con alas surcando nuestros cielos,
Lluvia fina de invierno, marcándonos el tiempo.
Todo como naciendo de nuevo cada día.
¿Que pasara mañana cuando aparezca el alba?

Profesora, poetisa de largo alcance sensual e íntimo. Miembro de la primera Bga. Hnos Saíz. Su poesía sensibiliza y entreteje las redes del recuerdo, que hace del poeta un oficiciante centenario, silencioso y solitario . (No hay foto)
De lidiar con el nombre de los días
Filtrados en los huecos de la ausencia.
Mi oficio es inventar canciones
Que apaguen el sislencio.
Vivo a orillas de un mar desconocido
Que adorna mi ciudad sin costas
Vestida de adoquines centenarios
Y pájaros que se burlan del invierno.
Las algas de mis manos
Tejen redes de amor.
Tengo atrapados mis mejores sueños
Distantes de mi voz y de mis brazos.
(Junio 24, 2007-o7-28)
JULIO CARMONA (Piura, Perú)

Docente universitario
De él mismo dice:
Escribo verso y prosa con la intención de llegar a quienes aman la vida y su libertad, todo ello al amparo de los siguientes lemas: "Vale más canción humilde que sinfon{ia sin fe", y "Si no vives para servir, no sirves para vivir".
Es miembro de Punto Hispano.
http://puntoh.ning.com/profile/JulioCarmona517
FLECHA
Si llegas al final del bosque
porque una luz proyecta tu camino
tú y ella habrán complotado
para que el horizonte sea un rumbo de agua
y no una senda con olor a tumba.
Si el bosque se ilumina con las voces
que la lluvia reparte a gotas llenas,
la sed de las espigas por las hoces
sea al mar de tu amor por las arenas.
Si el beso brota,
si la sangre grita:
refúgiate en la sombra
de luz de la poesía.

Ivonne CONCHA ALARCON (Chile)
Es miembro de Hispanorama Literario.
http://hispanoramaliterario2.ning.com/profile/IvonneConchaAlarcon
EL PERFECTO AMANTE
Te visité mil veces, tercer piso, la escalera chilla con mis pasos inquietos. Llego tarde, mi hogar me retuvo más del tiempo programado. Corro por el pasillo. Voy a su encuentro.
Hoy estoy dispuesta nuevamente, a estar con él hasta tarde, me arriesgaré pero lo considero necesario. Hoy es noche de Año Nuevo, no podré, aunque lo deseo, pasar la noche juntos. Mi hogar me requiere, el pavo anual está en el horno y la mesa quedó puesta. El champagne se hiela en espera de la familia que llegará en cualquier momento.
Imagino la sorpresa que le daré, hoy él no me espera. Quise avisarle pero su teléfono estaba fuera del radio y no fue posible contactarme.
Mientras espero, mi mente te evoca, te recuerda, mis ojos se nublan rodando unas lágrimas que tibias caen en el suelo. Quisiera recogerlas para hacer de ellas un collar que me recuerde este momento.
Las horas han pasado y ya debo volver. La familia me espera. Seguramente mis padres lleguen antes de yo vuelva. Antes quiero acercarme a tu cama, posarme en ella para dejar impregnado el dulzor de mi perfumen que tanto te gusta ….
La espera me da sueño. Los párpados caen y no soy capaz de levantarlos. Caigo en REM ya no soy dueña de nada, sólo duermo.
De pronto siento el cimbrar de la escalera. Se siente hablar. Las risas suenan fuertes ya no siento la escalera.
Miro el reloj, aterrada me doy cuenta que sólo falta una hora para que llegue el nuevo año. Estoy lejos deberé salir rápidamente el auto lo tengo abajo, frente a la entrada.
Estoy preocupada, mi amor no llega y eso me provoca susto. ¿qué será de él?. ¿Dónde fue?. Debí avisarle que vendría. Sólo quería verlo un instante y decirle nuevamente que amo su risa, su canto, su alegría y su amor incondicional.
Hace tanto tiempo que nos amamos. Ya va siendo hora que me decida. ¿Dejaré mi casa?, Ya es hora que me decida. Tantas veces me has suplicado que abandone mi hogar. Nunca he querido. Se que eres un buen hombre. Un hombre fiel. Un hombre casi perfecto.
No puedo esperar más ...ya me retiro…los ruidos de la escalera desaparecieron. Cierro la puerta, la llave como siempre la dejo bajo el felpudo, sigo caminando en silencio...
Unas risas me hacen dar vuelta la cara y veo correr por el pasillo a mi amor con otra...yo sigo caminando en silencio...


NIEVES MARÍA MERINO GUERRA
(Las palmas de gran canaria)
Pertenece a la Red de escritores de Coquimbo.
http://redescritoresdecoquimbo.ning.com/profile/NIEVESMARIAMERINOGUERRA
¿ DESTINO ?
de amar sin ser correspondida.
No sé qué decidir sin hacer daño
No sé cómo vivir el desatino
de ésta inseguridad que me domina.
Sufrir por él año tras año...
Solo mi amor por él se empeña, día a día
A que vuelva a mi ; pero insegura aún,resisto
No puedo pensar, corazón loco,
en la inseguridad de sus promesas.
Mentiras que se crecen, poco a poco.
No puedo ni decirle lo que siento
por miedo a sentirme más burlada.
Por ser nuevamente marioneta.
Me duele su dolor, aunque buscado.
Me hiere , y en mis dudas, me atormenta.
Afronto tu desprecio y tu amenaza
pareciendo serena en fortaleza,
cuando es la inseguridad quien manda
Mi cruento sentir en tu aspereza,
me invade y domina sin aliento.
Torpes pasos voy dando,lentamente.
Que me cuesta creer en tus promesas.
Y me alienta el amor, calladamente.
Oro a Dios en mi tormento escarnecido
por tantos fracasos en intentos
de ser amada y respetada.
Pues sólo he recibido más insultos,
en trato soez y amenazante.
¿ amores que dañan, son amores?...
Miientras, la inseguridad me aplasta.
¿Es mi amor o mi hogar lo que defiendo?
Una sola palabra dulce y tierna
Acaba para siempre con mi esfuerzo
De no querer ser tu marioneta.
Una sola palabra. O un "te quiero"
me dejan insegura y temblorosa
soñando nuevamente con tus besos.
Llega la realidad, contraria y cruenta.
Y vuelvo a padecer por tus silencio.


ENRRIQUE CABALLERO ARIAS (Venezuela)
Pertenece a la Red de Escritores de Coquimbo.
http://redescritoresdecoquimbo.ning.com/profile/EnriqueCaballeroArias
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Cuándo la Luna habla, y me pregunta
¿Mira, de que color es el viento, tú lo sabes?
Viento,
colores que
trasiegan al matiz en sus verdades
así, la inmensidad de mil ansias
entre inspiraciones al descuido, sobresalen.
Va encintada con rayas de cristales tornasoles.
¿Sabes que sabor lleva la brisa?
Bocanada de especias
sazonadas con su aroma vigoroso
y peculiar de ¡Mujer !
gloriosamente placentera.
Sublimemente delicadas.
¿Y que olor tienen los besos cuando amas?
Oliendo, u olfateando esas pasiones
sobre las mismas briznas
acarician armonías de amor en sus rocíos,
-huelen a gloria-
Por ello,
mi paladar llevará por siempre
el Bouquet de tus fragancias.-

CARIDAD ARENCIBIA OMS (Cuba)
Una poesía donde la trascendencia del ser se presenta como lo importante en la cosmogonía de la poetisa. Las imágenes elaboradas con la precisión de un relojero. Una poesía de vuelo sencillo pero que hace su espacio junto a la llama de los días y la realidad interior de su autora.
(No hay foto)
II
Necesito el agua fresca del río,
oír cómo retumba el cursos de los años,
el amor a una estrella infinita,
conversar con el silencio de los árboles,
tallar una imagen de locura.
Necesito amar en las sombras,
no estrenar las mentiras,
libre de estar entre ramas y musgos
y las huellas del tiempo.
Necesito un hábito de monja
para expurgar mis pecados,
conceda paz a los laberintos
ermitaños de mi sangre,
un color descifrado…
Necesito un amor.


zaidena
(Elortondo, Argentina.)
En mi niñez tuve gente hermosa a la que amé. Junto a ellos no tenía ni miedos, ni inquietudes, ni angustias. Mi mundo eran ellos, esos seres únicos, grandes, amorosos que cuidaban de mí y de mi vida. Pero de pronto, uno de ellos se marchó, se fue, partió. Me dijeron que estaba en una estrella y que desde ahí me hacía compañía. De a poco me fui dando cuenta de cuánto extrañaba su calor, sus brazos, sus palabras de cariño, de afecto; sus caricias tiernas y suaves que rozaban mi cara y mi alma. Le hablaba a la estrellita todas las noches, le pedía que volviera, hasta que me di cuenta de que nunca lo haría. Entonces comprendí que se había ido para siempre. Que en esa estrella que tanto miraba le había puesto su imagen, su alma y que realmente me estaba acompañando, pero sólo a la distancia y en mi corazón. Y recién ahí comencé a sentir verdadera e intensamente su ausencia. Entonces aprendí a respetar a la vida, a darle valor, mucho valor a los que tenía al lado, porque temía de que en cualquier momento podrían irse y me quedaran muchas cosas para decirles que nunca, y no sabía por qué motivo, les había llegado a decir. Prioricé mis afectos a mis intereses. Le di el valor en el presente a todo aquello que uno suele dárselo sólo después de no tenerlo. Es por eso que comencé a disfrutar de los afectos, de los seres amados, de los amigos. Y toda esa tristeza que me produjeron las ausencias se fue transformando en agradecimiento por lo que me quedaba, por los que me quedaban, por todo lo que tenía. Y aprendí que de nada vale una mesa servida exquisitamente si no tenés a nadie con quien compartir lo servido. Que no importa la casa que tengas si un amigo llega siempre a charlar, a contenerte, a que lo contengas. Que no importan tus riquezas si sos el único que las puede admirar. Que de nada vale una ropa elegante y costosa si no sabes de la alegría que produce tener un pantalón viejo y sentarte en el pasto a charlar con amigos, o solamente a compartir y disfrutar del silencio junto a ellos. ¡Cuántas cosas que creías importante dejan de serlo para darle importancia a aquello que nunca consideraste importante!¡Todo se dejaría por estar un segundo más con la persona querida que ha partido!, pero luego que partió, ya nada podemos hacer. Es por eso que aprendí a darle el valor justo a aquello que lo tiene; a no llenarme de broncas porque la vida es hermosa si la vivimos con paz, con alegría. Aprendí a querer a quien me quiere y que no me dañe que alguien no me quiera. Aprendí a dar todo el cariño a quien me lo da, pero también a quien no me lo da, pero lo necesita. Aprendí a extender un brazo y a dar una mano a quien aunque no te lo pida con la voz te das cuenta de que te lo pide con la mirada. Aprendí que toda persona es muy importante en esta vida, que debemos respetarlos a todos, pese a que algunos no nos respeten. Aprendí que nunca se termina de aprender. Que todos los días la vida misma se encarga de enseñarnos que no todo lo vimos, que no todo lo sabemos, que no todo lo oímos. Es por eso que también aprendí que debo seguir aprendiendo. Y que sí debo levantar la mirada hacia esa estrella que tiene tantos pedazos de mi vida, pero que no debo olvidarme de mirar hacia abajo, porque sólo ahí encontraré la humildad y la luz que hará que no me equivoque nunca de caminar por el sendero justo para recorrer los días de esta vida que me ha tocado vivir.

ERNESTO R. del VALLE (Camagüey, Cuba)
Reside en Miami.
Es el Editor de la Revista Literaria GUATINí
Vinculado a:
· Movimiento Poetas del Mundo
· LA VOZ DE LA PALABRA ESCRITA INTERNACIONAL
· Unión Hispanoamericana de Escritores.
· Red de Escritores de Coquimbo
· Biblioteca Digital Suglo XXI
· Punto Hispano
DE PORQUE JESUS NO ASCENDIO A LOS CIELOS
AL DIRIGENTE DE LOS TRABAJADORES AZUCAREROS: JESUS MENENDEZ
El 22 DE ENERO de 1948 el capitán Joaquín Casillas subió en Manzanillo al tren en el que viaja Jesús Menéndez con la intención de detenerlo. Debido a su inmunidad el dirigente sindical rechazó la orden por ilegal y se negó a seguir al militar, dándole la espalda.
Casillas entonces le dispara dándole muerte.
En la tierra de nadie se transfigura
el lirio y la mejorana
como los sueños imposibles de la infancia.
También en esa plaza, olvidamos los zapatos
y encomendamos las primeras llamas de la fascinación
a la inocencia.
frente a la carta de Tarot colocada boca abajo.
Pero un día dejamos de ser juguetes de los grandes
y se hacen cargo de nosotros
las primeras prostitutas
halagüeñas y conversadoras;
nítidas y tristes;
sublimes y económicas
en el orgasmo del alma.
Tomamos los sueños por la rienda
y como timoneles que creemos ser
enrumbamos apasionadamente hacia la cascada eterna de la vida
y hablamos con otra voz, pero con la misma carta del Tarot,
vuelta al revés.
Hablamos de ciudades costeras, pueblitos de montañas
aldeas invencibles.
El Hura Crepitans clama por la sed
que traspasa sus pétalos.
Como adultos creemos saber sobre la técnica y la ciencia
de nuestros sentimientos e instintos
y llevamos a la cama, para nuestra complicidad
a mujeres sencillas, florecidas,
anticuadas, inexpertas,
“de paz y de guerra”
como dice el trovador.
Pero nos sorprende un frío
como de oscura soledad
arañando la médula, atrincherado en la paz vespertina del alma,
para admitir el testimonio humano que fluye allá afuera, alto,
donde sopla el aliento de la memoria
contra el “no robarás a tu hermano”
“no levantarás falsos testimonios”
“no matarás”.
¡Qué difícil el andar aquellos años duros y oscuros
en que las aves del miedo se establecían en la siesta
del último disparo.
Y aunque somos aún la infancia, la intemperie rota del rocío,
el empuje de la sangre joven,
¿qué puede entonces derrumbar al hombre?
¿qué cosa nublar su galáctico pulso, detener su empuje y estatura?
En Manzanillo encontró el proyectil la carne noble;
pudo derribar al hombre
con la piel oscura de la tarde,
con el olor santo de la mejorana
y la vigencia del lirio en su cuerpo.
Cayó con su nombre Jesús sin fragmentarse,
sin que Fracois Villon
le detuviera en el exacto segundo de un tiempo
en que la baraja del Tarot fue volteada de una vez y para siempre
sobre las alas negras de un cisne.


ALONDRA GUTIERRES (Costa Rica)
Excelente interprete de la canción, su versión del Ave María es un viaje a la tranquilidad del alma. Su poesía se acerca de modo ineludible a la transparencia de su espíritu, a veces sensual, a veces, con la cruda realidad de los tiempos que se viven.
TU LLEGADA
Temblaba como una hoja esperando que vinieras.
Llegaste y tus ojos desvestían la inocencia de la primera vez en tus brazos.
Azules ojos que ardían de pasiones.
No disimulaste tus deseos.
Cada célula de tu entrega, gritaba, ámame.
Solos, absolutamente solos en la noche.
Me llevaste a tu rincón oculto del mundo, para poseerme.
Sin preguntas, cubierta de detalles, envuelta en la fineza de tu esencia de arcángel,
en tus salvajes innovaciones temperamentales, me fui perdiendo,
hasta volverte Mio, hasta volverme tuya.
Tu lengua de manjares sedujo mis encantos.
A mis vírgenes senos,
como miel y higo deshojaste.
Corrieron tus manos como alas, tocando mi cabeza,
mis pechos y mi pubis, desbordando la esencia de lo mas sagrado.
Me besaste toda, me bebiste toda, me absorbiste toda.
Me hiciste eterna para siempre.
En el tornasol escarchado, se alumbraba tu cuerpo.
Pude ver tu luz tal como eres.
Me quedé hechizada, sin aliento, sin palabras, congelada en el tiempo,
en lo eterno de tu alfa en lo ágape de la aceleración de tu corazón.
Contigo no tengo dudas, estoy convencida que me amas al igual que yo te amo.
Nos amamos muchas veces, como nunca imaginamos.
En cada clímax, en cada pasión, en cada grito...
La noche cerró sus ojos.
La luna se escabulló.
Solo quedó nuestra desnudez escarchada de luces, temblorosa de emociones.
Frente a frente tu y yo en el sexo mas puro.
Nos abrazamos, ya hacia frío.
Tus alas anidaron mi cuerpo hasta que amaneciera.
Me cubrías de palabras, secretas, apasionadas.
Promesas tuyas y mías que nadie puede saber.
Elévame amor Mio, elévame una y otra vez.
Que si he de morir lo haré en tus ojos...
que si he de vivir lo haré en tu cuerpo...

MARIO ANGEL PEREZ LASTRE (Cuba)
Poesía sensual, erótica, escrita por un poeta que además es uno de los mejores Siquiatras de Cuba. Aquí hallará el lector un desbordamiento de la pasión en símiles y metáforas de fuego.
A TUS SENOS
En doble desafío y mil destrones
alzan su ingravidez de porcelana
dos pomas de canela soberana
con botones de fuego por pezones.
A cuatro dedos ríndole homenaje
tras gustarlos mi lengua, que lasciva,
humedece las puntas con saliva
para que así la piel no sufra ultraje.
Tus senos aguzan mi talento
de amante contumaz, enamorado:
hierven mi nervio en lujurioso intento;
Los enfundo en mis labios, excitado:
y mientras doy la vida de ti, adentro siento,
que acuchillan mi pecho de soldado.
(Década del 90)


JULIA DEL PRADO. (Perú)
SOY AQUELLA
que se pierde entre
las sombras de ese verano
que atomiza
que se sostiene en
esta vida hasta la llegada
de ese punto de salida.
Soy aquella
niña parada en la estación
a la espera del tren
y su bocina
Soy aquella
que no pide fechas
que alborota los cuadros
de un mañana dominguero
que duda de la historia
de mi Tierra de esa
de la mala de la fea
Soy aquella
la misma y otra
que vuelve a esta vida
como luz en su crisálida.
Soy muchas
más soy la misma

Jochy HERRERA
¿Y quién carajo era Luis Días, un personaje definido por otros como artista gráfico, compositor, intérprete, poeta, músico, folclorista, productor, investigador, docente y actor; alguien a quien apodaron el Terror? ¿Quién es capaz, en su sano juicio, de embarcarse a la aventura de ser, simultáneamente, diez sujetos en un Yo? Luis Días Portorreal (Bonao, República Dominicana, 1952-2009) fue la afrenta de un versátil hombre de su tiempo: el artista, el amigo, el bonachón, el contradictorio, el genio musical, el atormentado, el que "no bregaba con la tristeza" en su sano juicio. El Terror acaba de morir, y nosotros nos secamos las lágrimas para reír con él.
La última vez que lo vi, hace ya más de un par de años, en pantalones cortos, sacudía el bajo tras el eco de la percusión de Fellé Vega en el legendario barrio santiaguero de Los Pepines. Allí lo vi arrancándole lágrimas y risas al instrumento, moviendo la cara como sólo él sabía y atrapando al público con la natural magia con que su música nos envenenaba la sangre. Me habló de la felicidad y los nuevayores de los 90; de los músicos de Jerry Gonzalez y The Fort Apache Band; de aquella voz icono cibaeño —Vickiana—; de Andresito Reyna, Shakira-baila en la calle y Tangamana, catarsis donde rogaba ...yo no quiero que me pase lo que me pasó a mí mismo… y donde suplicaba que le permitiesen mirar la noche con su luna de aspirina. Hablamos también de La Habana y el legendario Onceno festival de la juventud; de la sociología del ron Brugal y de los amigos comunes: los Logroño, el Cuquito, Luis Tomás, y un sin fin de gente que de seguro, desde hace unos días, han sacado de sus baúles uno que otro de los trabajos definitorios de su discografía.
reconocido escritor dominicano León David nos indicaba recientemente cómo la música —con su carga renovada de vida nueva— "es parte de la zona más genuina, feraz y permanente de la existencia". Y nuestra identidad, a mi parecer, es el fuego que alimenta tal existir. Hablo, por supuesto, de la identidad que perseguimos, no de la supuesta. No de la impuesta y no de la heredada: hablo de aquella identidad que nos proponemos encontrar. Y parte de la genialidad que Luis Días nos ha legado radica quizás en la construcción de la tan cacareada identidad dominicana: existir(nos) mientras nos definimos, encontrar(nos) en nuestro ejercicio cotidiano, buscar(nos) tras la vellonera, el poema, la historia y los ritmos; con el dolor del campo y la vorágine citadina, Washington Heights incluido. Es decir: Luis Días quiso invitarnos a comenzar a sernos los dominicanos que aún insistimos en querer ser.
Luis Días rescató ritmos y tonadas como nadie nunca lo hizo, y el grupo Convite, para cualquier generación más allá de 1972, es la referencia del folcrore que aún no ha alcanzado los premios nacionales. Convite fue además el espejo de lustros turbulentos donde darle la mano a un obrero representaba el ideal de una generación que todavía no sucumbía al desagravio y la desazón. Sonia canta a los poetas de la patria (1978) es el siguiente eslabón de Días, esta vez en rol protagónico de un espectáculo donde en palabras de Miguel Mena, "...el músico está trayendo al poeta al escenario"; un legendario concierto que justifica con creces la pregunta que Mena lanzó hace ya siete años: ¿Merece Luis Días un puesto en la literatura dominicana?
Transporte Urbano, el rock integrado al ritmo nacional, y la tecnobachata, son a mi parecer, las indiscutibles contribuciones que el Terror aportó al ethos musical dominicano. El asombro de recrear la crónica de lo cotidiano en un diálogo con lo popular —en el sentido más hermoso de la palabra—; trátese ella de un colmadón, una comarca, un batey o un vecindario de Monte Plata, tal como me contó José Rafael. El exprimir el merengue, los palos y la bachata, la voz de la calle haciendo arte mientras se baila, es reflejo del modus vivendi del Terror. Sus declaraciones en entrevistas pasadas hablaban de cómo él se diferenciaba de otros autores al negar la tristeza y abrazar la alegría; de cómo siempre quiso que sus letras no narraran únicamente la aventura personal, de que los temas íntimos fuesen sacados al ámbito de lo colectivo; y cómo su ritmo favorito siempre fue el rock: "...porque me da la libertad de poder fusionar y reforzar los colores con mayor contundencia, de usar sonido como parte de la música".
¿Será posible entonces recordar a Luis Días aprendiendo de él, bailando con él, celebrando con él? ¿Soñar, por un segundo, con la alegría y la libertad que a su parecer adjudicaban sentido a la música? Pienso que sí, porque en algún lugar entre las páginas de su libro Tránsito entre Guácaras (CEDEE-INTEC, 1986), aparece, como un asomo de esperanza, una oración de inspiración taína que reza así: Espíritu inquieto, soñador, gestador del viento / Que una vez sin nortes las ciudades te convertiste en única vía / No dejes que se me pierda el mar ni el rocío. Métele soles a nuestros ríos / Reparte tus culebras de esmeraldas por los bosques donde te perdiste.


Arleen Rodríguez Derivet • (Cuba)
Periodista y conductora del programa de la televisión cubana “Mesa Redonda”, que transmite una emisión especial para Telesur. Es coautora del libro “El Camaján”.
…los cientos de jóvenes haitianos, graduados o por graduarse de Medicina en la filial de la ELAM en Santiago de Cuba, que ahora mismo están dispuestos a salvar vidas en su país, derrumban todos los mitos sobre maldiciones y predisposición de ese pueblo al subdesarrollo y al sufrimiento.
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Detrás de la canción, el sueño demoraba en llegar. A mi hermano y a mí nos gustaba que Mami contara historias de aquella gente que iba de la zafra del azúcar a la del café, sin lograr escapar de la pobreza, y sin embargo cantaba. Hasta en los velorios cantaban.
Hoy no sé si me lo inventaron mis recuerdos o si nos lo contó ella, pero estoy casi segura haberle oído decir que «los haitianos son un pueblo tan sufrido, que cuando les nace un niño lloran y cuando alguien muere cantan».
Cantos desgarradores e incomparables como esos que ahora se elevan en las oscuras noches de Puerto Príncipe, se entonaron muchas veces en los barracones de las fincas orientales, donde los haitianos fueron la fuerza fundamental de la prosperidad de los cafetales y la mayor expresión del desamparo social.
Por supuesto que también le cantaban a la vida. En el propio batey se gastaba cada centavo ganado y las fiestas eran tan intensas como pobres y breves. Había bailes. Y bebidas. Y dulces. Y trajes. Y narraciones. Y todo lo que un pueblo lleva consigo dentro del alma, que suele ser más abundante que lo que a simple vista se ve o cabe en los morrales.
La ternura, por ejemplo. Casi todos los cuentos sobre haitianos que nos hizo mi madre, tenían eso en común con aquel canto «Dodo ti pitit Manman». Los mismos que de niña le cantaron canciones de cuna en creóle, de joven la protegieron de los fríos de la montaña o las crecidas del río, y cuando ya tenía nietos, todavía un viejo habitante del batey viajaba kilómetros hasta la ciudad para visitarla como un pariente entrañable.
Esas historias nos enseñaron antes que los libros. Los haitianos, mano de obra barata de las labores más duras en los campos cubanos, fueron la más vívida escuela de la injusticia para quienes les vieron trabajar y sufrir sin más recompensa que la sobrevivencia.
Puede decirse incluso, que el sufrimiento de ellos, alentó algunos de los más profundos cambios en Cuba. «Al batey de Birán y sus gentes, que inspiraron el ansia de una Revolución», dice en la dedicatoria el libro biográfico sobre Fidel que escribió Katiuska Blanco, Todo el tiempo de los cedros.
No es casual, ni fortuito que entre las primeras leyes de beneficio a los trabajadores, dictadas por la Revolución, estuviera el reconocimiento a los años de trabajo y el derecho a la jubilación de miles de emigrantes haitianos.
Si hoy ganan titulares de prensa numerosos apellidos de sonoridad francesa y raíz haitiana —sean deportistas, artistas o académicos prominentes— salidos de los parajes más remotos de la geografía de nuestra Isla, todo se debe a una política que comenzó por incluir, contar, reconocer, integrar, a la población haitiana de Cuba a una sociedad a la que hasta entonces habían aportado todo sin compensación alguna.
Ellos y los cientos de jóvenes haitianos, graduados o por graduarse de Medicina en la filial de la ELAM en Santiago de Cuba, que ahora mismo están dispuestos a salvar vidas en su país, derrumban todos los mitos sobre maldiciones y predisposición de ese pueblo al subdesarrollo y al sufrimiento.
En eso pienso cuando descubro un rostro conocido entre las doctoras cubanas que se inclinan sobre las víctimas en un reportaje de la televisión. Ella pone su estetóscopo en el pecho inflamado de un pequeño mientras con la otra mano lo acaricia con infinita ternura. Llamo a su casa para avisar y el que responde es su hijo. «Mi mamá está en Haití», dice con la mayor naturalidad del mundo.
(Publicado en Juventud Rebelde, Edición Digital, 16 de Enero del 2010 23:03:23 CDT)
http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2010-01-16/los-cantos-de-puerto-principe/

XXV Feria Internacional
del Libro de La Serena
http://luiseaguilera.blogspot.com/2010/01/xxv-feria-internacional-del-libro-de-la.html
La pueden apreciar en la siguiente dirección:
http://poetasuniva.espacioblog.com/post/2010/01/03/ii-festival-mundial-ecopoesia-2010-tumbes-peru
UNIVA – Consejo Directivo.

Nos complace informar la presentación de la candidatura al Premio Nobel de Literatura 2010 del poeta Miguel Oscar Menassa (Argentina/España), cuyo perfil forma parte de la selección de autores contemporáneos del directorio Biblioteca Digital Siglo XXI – Letras Hispanas en el Mundo Virtual.
La candidatura fue presentada al Comité de la Academia Sueca por la International Writers and Artists Asociation, Ohio, EUA, y cuenta con el apoyo del Consejo Editor de Biblioteca Digital Siglo XXI.
Con nuestros mejores saludos.
El Consejo Editor
Biblioteca Digital Siglo XXI
Dirección que está gestionando la candidatura de Miguel Menassa al Premio Nobel de Literatura 2010:


I CONCURSO MUNDIAL DE ECOPOESIA
La Unión Mundial de Poetas por la Vida – UNIVA -, en su constante preocupación y aporte a la conservación ambiental del planeta, a partir de la fecha establece el PREMIO ANUAL DE ECOPOESIA, convocando al I Concurso Mundial de Ecopoesía 2010.
BASES
II FESTIVAL MUNDIAL DE ECOPOESIA
"Por la integración universal de los poetas en defensa de la vida"
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http://poetasuniva.espacioblog.com/post/2010/01/03/ii-festival-mundial-ecopoesia-2010-tumbes-peru


COLECCIÓN BIBLIOTECA DIGITAL SIGLO XXI
Distinguidos Autores, miembros del directorio Biblioteca Digital Siglo XXI:
Nos complace informarles que este Consejo Editor ha decidido encarar como proyecto de edición la COLECCIÓN BIBLIOTECA DIGITAL SIGLO XXI, que incluirá las obras individuales de los autores que forman parte del Directorio y que deseen publicarse bajo el sello de la Colección contratando la impresión con Bubok por el sistema POD (libros bajo demanda, sin límite mínimo de ejemplares) en la modalidad Pack Gestión Integral. Ver http://www.bubok.es/packs
La información sobre el proyecto se encuentra publicada en el subforo PROYECTOS, en el Foro de Biblioteca Digital Siglo XXI:
http://forobdsigloxxi.foroactivo.com/forum.htm
Les recordamos que el foro es cerrado y exclusivo de los miembros del directorio, por lo que para leer y participar deben registrarse con el nombre con que se presentan en el directorio.


FreeTheCuban5@gmail.com
En cuba mueren los niños de hambre y desnutrición, dicen en Miami, pero... UNICEF confirma que Cuba es el único país de América Latina y el Caribe que ha eliminado la desnutrición infantil
No exenta de deficiencias, dificultades y serias limitaciones por un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos hace más de cuatro décadas, Cuba no muestra desesperantes ni alarmantes índices de desnutrición infantil.
Ninguno de los 146 millones de niños menores de cinco años bajos de peso que viven hoy en el mundo es cubano.

Comenzó evento Nación y Emigración en Cuba
Durante tres días los emigrados se reunirán en paneles sobre temas que interesan tanto a la nación como su emigración: las afectaciones del bloqueo al desarrollo del país, la política de Obama hacia Cuba, la batalla mediática a favor de la Isla, y la liberación de los cinco héroes cubanos presos en Estados Unidos.
También se incluye en la agenda la discusión de temas como la lucha contra la injerencia extranjera, la defensa de la soberanía nacional, y el papel de la cultura en la preservación de la identidad.
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